Dra. Verónica López realizó en Quillón una ponencia sobre gestión de emociones
El seminario “Estrategias Socioemocionales para la Gestión de Crisis en Comunidades Educativas”, liderado por la Dra. Yasna Anabalón junto al DAEM de Quillón, reunió a concejales, directivos de establecimientos educacionales, representantes del NAE y diversos líderes territoriales, en una instancia orientada a reflexionar sobre las emergencias y desastres desde una perspectiva preventiva, comunitaria y socioemocional.
La actividad contó con la participación de la Dra. Verónica López, académica de la Universidad de Concepción, quien desarrolló una ponencia centrada en la relevancia de reconocer y gestionar las emociones en contextos de alerta y crisis, promoviendo una mirada integral de la salud humana, el vínculo humano-animal y el entorno ambiental como dimensiones interconectadas del bienestar colectivo.
Durante la jornada se reflexionó sobre cómo las emergencias y desastres impactan no solo la infraestructura y la seguridad física, sino también la salud mental, las relaciones humanas, los animales y las dinámicas comunitarias. En este contexto, se destacó la necesidad de fortalecer estrategias preventivas y de acompañamiento emocional que permitan a las comunidades responder de manera más consciente, colaborativa y resiliente frente a escenarios de alta complejidad.
Asimismo, se abordó la importancia de comprender que el bienestar humano, animal y ambiental forman parte de un mismo ecosistema relacional, especialmente en territorios donde las comunidades conviven estrechamente con animales de compañía y entornos naturales vulnerables a distintas emergencias.
La Dra. Yasna Anabalón destacó que, “las comunidades educativas necesitan herramientas concretas para enfrentar las crisis desde una mirada humana e integral. Trabajar las emociones, la prevención y el acompañamiento es también una forma de fortalecer la salud mental y la resiliencia comunitaria”.
Por su parte, la Dra. Verónica López agregó que “las emergencias movilizan emociones, vínculos y formas de relacionarnos. Preparar a las comunidades implica comprender que la salud humana, el bienestar animal y el cuidado ambiental están profundamente conectados. Una comunidad emocionalmente preparada puede actuar con mayor empatía, conciencia y capacidad de colaboración frente a la crisis”.
La instancia permitió promover una mirada interdisciplinaria e integral sobre la gestión de crisis, relevando que la prevención comienza mucho antes de la emergencia: en la construcción cotidiana de vínculos saludables, educación emocional, conciencia ambiental y fortalecimiento comunitario.





