Diversas entidades reconocen labor de los equipos que asistieron a fauna silvestre y mascotas afectadas por los incendios de enero 2026

Una jornada de reconocimiento a los voluntarios y voluntarias que participaron en la respuesta a emergencias que afectaron a animales en las regiones de Ñuble y Biobío, a propósito de los recientes incendios de enero del presente año, fue el que se desarrolló en dependencias de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad de Concepción.

En la actividad, que fue organizada por la Comisión Nacional de Respuesta a Desastres y el Consejo Regional COLMEVET Ñuble; en coordinación con la Mesa Regional de Dimensión Animal de Ñuble, se destacó el trabajo colaborativo entre la academia, instituciones, profesionales y comunidad que permite responder de forma humana, organizada y efectiva ante este tipo de desastres que no solo repercute en las personas sino también en los animales domésticos, los animales productivos y la fauna silvestre.

En este sentido la directora de Centro de Rehabilitación ANDES-UdeC, y académica de Veterinaria UdeC, Dra. Paula Aravena, destacó el trabajo que también realizaron equipos de voluntarios del mencionado centro. “En el contexto de una emergencia ambiental siempre es necesario contar con manos colaboradoras más allá de los profesionales que puedan estar en el lugar, siempre se necesita más trabajo y apoyo porque es mucho lo que hay que hacer desde el cuidado y rehabilitación de fauna silvestre y nuestros estudiantes, que se han ido preparando a través de los años, son clave en poder responder en estas emergencias y aprender presencialmente lo que significa trabajar en situaciones extremas, en pro de quienes no tienen palabras, como los animales silvestres que tampoco tienen una ayuda directa de un tutor o un propietario como es el caso de las mascotas, sino que es la naturaleza en si  la que los protege, pero en momentos de incendios se ven totalmente desvalidos, entonces la mano de nuestros voluntarios y voluntarias  es crucial para sacarlos adelante”.

Poniendo énfasis en la importancia del trabajo coordinado de los municipios (Ránquil, Quillón, Portezuelo, San Nicolás y Bulnes) para responder frente a estas emergencias, el médico veterinario y representante de la Municipalidad de Bulnes, Héctor González, destacó el compromiso de quienes estuvieron apoyando. “Quiero ser muy enfático en que este reconocimiento no es para nada un logro individual es el reflejo de un esfuerzo mancomunado de colegas que no dudaron en ensuciarse las manos, de brigadistas que nos abrieron sus puertas y confiaron en nuestro criterio clínico, una comunidad entera cuando más lo necesitaban. Hoy al mirar hacia atrás siento un inmenso orgullo por nuestra labor, hemos demostrado que la medicina veterinaria es una primera línea de defensa vital en las emergencias y un eje fundamental en la reconstrucción del tejido social. Acepto este reconocimiento en nombre de todo el equipo de trabajo, de todos los municipios, pero también en memoria de aquellos pacientes a los que a pesar de agotar todos nuestros recursos no pudimos salvar. Seguiremos aquí con el mismo compromiso la misma ética profesional y la misma entrega porque donde haya una vida que proteger ahí estaremos los veterinarios”.

También la directora de la Comisión Nacional de Respuesta a Desastres del Colegio Médico Veterinario de Chile, Andrea Burgos, agradeció la labor de las y los voluntarios. “Quiero agradecer profundamente a quienes hicieron posible que la ayuda llegara a donde más se necesitaba y en este caso son las y los voluntarios que evidentemente fueron quienes lo hicieron. Ustedes dejaron sus hogares, sus familias, el descanso por estar colaborando en una emergencia que no es para nada simple, sin embargo, hay algo muy valioso y es que esta unión significa humanidad, compromiso y respeto por la vida. Significa reconocer que el bienestar de otros seres vivos también es fundamental”.

El reconocimiento a los equipos que estuvieron en la pasada emergencia (más de medio centenar de personas) buscó distinguir el trabajo constante que cada uno entregó, su tiempo, energía y vocación al trabajo en terreno, apoyando de manera